El profesor
Aranguren en un escrito aparecido en la Revista de Occidente en 1966 se quejaba
de que aun no se hubiera dado un estudio serio sobre el pensamiento de esta
filósofo malagueña. Este estudio, piensa Aranguren, lo reclama
nuestra conciencia de filósofos de un modo perentorio. " Maria
Zambrano, cuya obra está considerada tanto en Europa como en América
como una de las más altas del pensamiento español contemporáneo"
es, por desgracia, más conocida fuera que dentro de España.
Pero
además la misma originalidad del pensamiento de María Zambrano,
su vasta erudición y la profundidad de su reflexión filosófica
nos estimula a acometer con entusiasmo esta tarea. "No parece que este
país tan mísero filosóficamente hablando -comenta Fernando
Savater- pueda permitirse el lujo de olvidar a uno de los pensadores de mayor
talento...María Zambrano es un gran pensador, que además -anécdota
no significante, pero anécdota al fin- resulta ser mujer."
Quien
tiene la suerte de leerla encuentra en sus escritos, hecha medula de las inquietudes
más actuales del pensamiento, la presencia de filósofos tan
andaluces, y por ello mismo tan españoles, como Séneca, Ibn
Gabirol, Suárez, Antonio Machado, y por otra parte Spinoza, Ortega,
Unamuno, etc., sin por ello caer en un chovinismo barato y en un patrioterismo
frustrante, porque si su solución a los problemas filosóficos,
que en definitiva son los primeros y trascendentales problemas humanos, se
inspira en la fuente del más castizo pensamiento español, en
su planteamiento está presente, asimilada y hecha carne de su propio
pensamiento, toda la cultura filosófica de occidente. Como diría
Jaspers, "todo filósofo, estudiado a fondo, conduce paso a paso
a la filosofía entera y a la historia entera de la filosofía".
María
Zambrano, con ningún otro filósofo en España, marca y
expresa la hora de las inquietudes filosóficas del mundo de hoy, y,
a través de su pensamiento, se nos abre en perspectiva la reflexión
filosófica hasta sus orígenes, una visión en escorzo
que, siendo de hoy, alcanza la dimensión de los casi tres milenios
del esfuerzo metafísico del hombre occidental. " Si María
Zambrano se hubiera callado -comenta Aranguren- algo profundo y esencial habría
faltado, quizá para siempre, a la palabra española".
Aunque
la producción de María Zambrano es muy extensa, "lo entregado
a la publicación, según ella misma nos dice, es una muy escasa
parte de lo que reposa entre carpetas no sin orden y de lo que se guarda en
cuadernos bajo títulos y fechas todo ello. El que entre esos papeles
se encuentran no solamente notas, sino libros enteros cuyo abarcamiento sería
cosa de poco, no quiere decir que los tenga en meno el autor".
"María
Zambrano o la metafísica recuperada" Juan Fernando Ortega Muñoz